viernes, 3 de julio de 2015

Cobardía

Es no tener el valor de mirarte a los ojos,
esos que aún estando entrecerrados a causa del
resplandor, podían leer perfectamente a los míos,
mis mas oscuras verdades y los demonios que en ellos escondía.

Es no esbozar una sonrisa como respuesta a la tuya,
esa que era tan tímida y triste pero que de verdad me
encantaba apreciar.

Es permanecer inmóvil ante tus abrazos, esos que nunca
antes había recibido; tan cálidos y tan fuertes que
me hacían sentir protegida de mi propio ser.

Es asustarme y negarme a aceptar que un desconocido
conociera completamente lo que yo aún desconocía de mí.

Es no atreverme a decir media palabra porque sabría
que cada una de ellas, sería como un zarpazo que
sin lugar a dudas te destrozaría.
Y aún así, logré decirlas.
Y dolieron, esas palabras sí que dolieron.

Cobardía no es falta de ánimo y de valor,
cobardía soy yo, personificada.

jueves, 23 de abril de 2015

Taciturna como mi ser.


¿Qué faltó entre tu y yo?

Quizás tiempo. Lanzarme al vacío, atreverme a tomar tu mano y decirte lo que de verdad sentía durante esos momentos efímeros que gasté sentada junto a ti, mantener fijas nuestras miradas y perderme en el café de tus ojos, ésos que aún estando apagados, serían como luz para los míos, apreciar juntos la belleza de un atardecer y platicar lo que nos complacía...
No sé que más faltaría entre tu y yo, de pronto aprender una forma exclusiva de comunicarme contigo, una nueva lengua vasta en silencio, una que fuese tan taciturna como mi ser y tan perfecta para expresarte aquello que con palabras jamás me atreví a decirte...